Superliga: Nada pudo hacer Arsenal ante un Boca que recuperó la memoria

Boca logró espantar los fantasmas que provocaron la eliminación ante River por la Copa Libertadores y las derrotas contra Racing y Lanús por la Superliga: goleó 5-1 a Arsenal y se subió a la cima de la tabla del torneo de Primera División, que ocupa junto a River y Argentinos Juniors (que jugará mañana).

Fabra (dos), Carlos Tevez, Wanchope Ábila y Mauro Zárate convirtieron los goles para el dueño de casa, que tuvo una gran efectividad ante el arco. Gastón Álvarez Suárez, de tiro libre, descontó para los del Viaducto. “Hoy salió todo redondo”, señaló el Apache, y tuvo razón: también contó con la ayuda de un Arsenal que falló varias situaciones de riesgo.

El Xeneize saltó al campo de juego con el objetivo de quitarse de encima las últimas frustraciones. Ante un Arsenal que propone salir desde el fondo con la pelota al piso, presionó en bloque en tres cuartos del terreno, recuperó rápido la pelota y asfixió a su adversario en los primeros cinco minutos, generando una oportunidad clara: el remate de Capaldo que contuvo Gagliardo.

La ambición del local desnudó grietas en un equipo no tan acostumbrado a jugar con la defensa casi en mitad de campo. Con transiciones rápidas, el elenco del Viaducto llegó a fondo dos veces: en una, García pifió el toque cara a cara con Andrada; en la otra, Nico Giménez pateó débil y el arquero envió al córner.

Sin embargo, a los 15, Carlos Tevez firmó el 1-0 de punta a punta. Provocó una falta cerca del área, un rechazo tras el centro dejó el balón vivo en el área chica y el Apache, de tijera, puso a Boca en ventaja.

Arsenal sintió el golpe. Y el Xeneize, con la movilidad de Tevez, retrocediendo para ser alternativa en el armado, algunas pinceladas de Bebelo Reynoso y Villa martillando a espaldas de Torrent, pudo ampliar el score, sobre todo en una corrida y remate del delantero colombiano que besó el palo izquierdo de Gagliardo.

Pero la visita sostuvo encendidas las alarmas. Por ejemplo, en el cabezazo de pique al suelo de Soraire a los 21′, que Andrada despejó arrojándose a su derecha. O la mediavuelta de Kaprof en las narices de Andrada que orilló la conquista.

A los 43′, Ramón Ábila despejó las dudas con una acción individual que contó con una dosis de suerte. Wanchope se llevó la pelota entre dos hombres, encaró al portero, que no opuso firme resistencia, y se terminó llevando el balón por delante para depositarlo en la red.

Los dirigidos por Gustavo Alfaro optaron por retroceder en el segundo tiempo, ceder espacios, y apostar a la velocidad en el contragolpe. Aunque continuó sufriendo en defensa (García falló un cabezazo en soledad a los 2′ del complemento) disfrutó del poder de fuego. A los 4, un potente remate sin ángulo de Fabra decretó el 3-0 y el duelo se rompió definitivamente. Arsenal optó por defender mano a mano, Andrada le tapó un remate cruzado a Kaprof, pero cada vez que el Xeneize contraatacó en masa, hubo aroma a gol.

Así, desde el desequilibrio de Reynoso, hubo dos goles más para Boca: uno de Zárate, que definió bien una acción similar a la que dilapidó Ábila en el segundo tiempo, y otro de Fabra, tras una pisada y centro atrás de Salvio. el descuento de Álvarez Suárez de tiro libre resultó anecdótico.

El equipo de Sergio Rondina, por su parte, lleva una racha de cuatro encuentros sin conocer la victoria: el último triunfo fue ante Estudiantes por 3-0, en la jornada 8 de la Superliga. A Boca le bastó para volver a sonreír… Y gritando por quintuplicado.

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