Copa Sudamericana: Lanús festejó su día y goleó al Bolívar

Tomás Belmonte

El 2 de diciembre del 2007 Lanús se consagraba por primera vez campeón del futbol argentino al igualar con boca en la bombonera. Desde aquella fecha se decretó día del hincha granate. Justo ayer el conjunto del sur tenía la revancha ante el Bolívar con la obligación de dar vuelta un resultado adverso conseguido en la altura de La Paz, 1-2, muy sufrido y con fortuna, la diferencia debió ser mayor.

Con esa cargan los dirigidos por Luis Zubeldía, gran responsable de aquella gesta del 2007, mano derecha del gran referente técnico del sur, Ramón Cabrero, salieron a la cancha y en un rato no mas recibieron un inesperado cachetazo cuando Marcos Riquelme, lejos el mejor jugador visitante, no dudo en ir a atacar a Alexis Pérez ganarle por arriba y ante la apresurada salida de Lautaro Morales definió con clase para inaugurar el marcador y estirar la diferencia del global.

Pero este Lanús que tiene dos caras bien definidas, que sufre mucho cuando lo presionan y atacan pero también es un abanico de posibilidades cuando ataca pudiendo hacer gala de la tenencia a partir del buen pie de Facundo Quignon para organizar, la habilidad de Lucas Vera para gambetear, la vehemencia sumado a una agresividad para defender y atacar de Tomás Belmonte, sin lugar a dudas la figura de la llave. Arriba a los del sur les sobra nombres para dañar al rival, Lautaro Acosta, Nicolás Orsini, la esperanzadora aparición de Franco Orozco.

Veinticinco minutos demoró Lanús en hacer blanco, desbordó Bernabei, como todo el partido, el centro casi se convierte en gol en contra de Justino y aunque la reacción del arquero Rojas fue notable, el rebote corto lo recogió Orozco para anotar el transitorio empate. Apuró Lanús, Rojas se lució ante un cabezazo de Quignon y Belmonte no tuvo puntería, también con un remate de cabeza.

Orozco tiene el desparpajo de un chico de 18 años, encaró, perdió, se cayó, recuperó la pelota, asistió a ese todo terreno llamado Belmonte y un derechazo esquinado ponía justicia en el marcador.

El segundo tiempo Lanús salió decidido a liquidar la historia y de un tiro de esquina que ejecutó Acosta, Belmonte, tirándose al piso y por el centro del área, anotó el 3-1, con el que los Granates lograban la clasificación. La misma fórmula e idéntico resultado, para estirar el marcador a 4-1: el Laucha Acosta lanzó el tiro de esquina, la duda del español Rey para despejar y Orozco, con repentización, de cabeza anota su segundo gol en la noche.

Cinco minutos transcurrieron entre el tercer y cuarto gol, y apenas nueve más para que Acosta señalara el suyo y rompiera una larga serie de partidos sin festejos propios. Del centro a la derecha viajó la pelota, Aguirre ubicó con precisión el pase y el Laucha, de cabeza y entre los centrales que solo miraron, no le dio oportunidad al arquero Rojas. Con 25 minutos por delante, la serie estaba sentenciada. Solo quedó tiempo para que Lanús desacelerara después de realizar el gasto -una constante presión sobre el rival y una dinámica que abrumó a los paceños-, y Bolívar tuviera el espacio para atacar. Morales hizo gala de sus reflejos y con dos estiradas envió al córner un cabezazo de Riquelme y un remate de Anderson. En la tercera, Rey descontó, aunque el daño fue mínimo: Orsini apiló a tres defensores y selló la goleada 6-2 (7-4 en el global) para que Lanús, en el día del hincha, celebrara de la mano de los jugadores.

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